Esquilando al carnero🙈 por el Día del Padre

¡Hola ovejitas!

Desde que nos mudamos a California, cada vez que llega el momento del corte de pelo de Nacho, bromeo con hacérselo yo. La razón principal es que aquí le cortan el pelo con maquinilla, se lo dejan regular y por un precio $$$. La otra razón es que siempre he visto a mi madre cortar el pelo a mi padre, a mi tío, a mi misma… y, como soy un poco imita-monos, tenía ganas de probar mi habilidad con las tijeras.

Por alguna razón, (quizá porque soy muy pesada), Nacho decidió confiar en mi no experiencia como peluquera y me dejó cortarle el pelo 🙌🏻. Tengo que reconocer que salté de alegría cuando accedió. Para mí, aparte de ser un reto, también era una venganza muajajajaja.

Sí, una venganza.  Os cuento:

El 24 de noviembre del año 2016, Acción de Gracias, necesitaba cortarme el flequillo porque ya no veía nada. Siempre lo había hecho yo, pero en esa ocasión, pedí ayuda. Decidí confiar, al fin y al cabo esto del matrimonio es “en lo bueno y en lo malo”, ¿no?

– Nacho, córtame el flequillo por encima de los ojos.

Chas, chas, chas- ¡Listo!

– Pero, pero, pero, ¿qué es para ti por encima de los ojos? ¡Esto son las cejas!

 

Inserte su carcajada aquí.

El caso es que no quise lanzarme al vacío sin paracaídas y miré unos cuantos vídeos tutoriales en YouTube antes de empezar con su corte.

Preparé los utensilios, coloqué la banqueta frente al espejo del baño y Nacho, confiado aunque con algo de miedo, también preparó (por si las moscas) la maquinilla de afeitar jajajaja.Seguí las instrucciones del vídeo dejándole el pelo algo más largo de lo normal, para poder rectificar en caso de confundirme. Lo principal era practicar algo antes. Bueno, practicar y aprender que el peine es mejor sujetarlo con la mano, porque si lo sujetas con la boca, acabas comiendo pelos…😂

Una hora más tarde, comencé a cortarle el pelo con el corte deseado. Chas, chas, chas…¡Aaaaah, sangre! Bravo por mí, me pellizqué el dedo con las tijeras. Parada de emergencia. Curar, apósito y show must go on.

Aunque las tijeras eran para cortar el pelo, no eran lo suficientemente buenas como para cortar el duro pelo de Nacho y volví a cortarme. Esta vez, continúe. Dos pequeñas heridas de guerra no iban a hacer que me diera por vencida. Mi lucha con su melena tenía que tener final feliz.

Dos horas más tarde y, con una breve pausa para volver a dormir al corderito, que se había desvelado, terminé de esquilar al carnero de la familia.


Sí, le dejé muy guapo 🙊y nos divertimos mucho. ¿Me dejará cortarle el pelo la próxima vez?

Esto es todo por hoy, pero antes de despedirme, responded a una pregunta: ¿Vosotros os  auto-cortáis el pelo o se lo cortáis a alguien?

¡Feliz martes!

4 comentarios en “Esquilando al carnero🙈 por el Día del Padre

  1. Anónimo dijo:

    jajajajajaja, me ha divertido esta Marianaaventura, una “azaharitada” en toda regla. No por el resultado, que te ha quedado muy mono, sino por el desarrollo de 2 horas, con accidentes incluidos. Ya los mayores lo dicen a los niños “no juguéis con las tijeras”, y ya ves que los mayores tienen razón con la advertencia.
    Cortar el pelo lo hago desde que mi madre me hacía esa misma advertencia. Primero fueron mis muñecas, y ya entonces me di cuenta que éstas no recuperaban su melena, asi que luego recortaba los cabellos que se salían del peinado de mis hermanas (siempre discretamente para que mi madre no lo notara), tras algunas escabechinas en mi flequillo ya me decidí a cortar las puntas de mi melena que menguaba cada semana. Nunca tuve miedo a las tijeras, asi que para qué pagar corte de pelo para mi niño o para mi marido. Les dejaba guapos y apañaditos. Asi que se apuntó también mi hermano. Ahora Tristán teme mis tijeras.
    Hacer un corte de pelo a veces es dificil porque ni todas las cabezas ni todos los cabellos son iguales pero yo me meto en estos berenjenales con quien se deje.
    Nacho ha quedado muy guapo, lo has hecho muy bien y sobretodo habéis compartido un rato de complicidad y diversión.

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  2. HeartMade dijo:

    Eso se llama valor al seguir adelante incluso con “heridas de guerra” jejeje. Normalmente mi novio es quien me corta las puntas, por suerte, entiende lo de “¡cortame solo un dedito!” jajaja. El resultado ha sido muy bueno. Un saludo 🙂

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