El colibrí 

Cuando veas un colibrí, un alma amada te vino a visitar.

Ese colibrí que se asoma por mi ventana eres tú, lo sé. No vienes todos los días, apareces en momentos claves para recordarme que sigues aquí y que sigues cuidando de nosotros.

La primera vez que apareciste, acababamos de mudarnos a Estados Unidos. Estaba sentada en el porche pensando dónde nos llevaría esta gran aventura americana y, de pronto quedé fascinada por tu alegre y veloz revoloteo. Te acercaste a mí durante unos segundos, me miraste y sentí algo mágico. No era un colibrí cualquiera.


Pasaron los meses, y no te volví a ver. 

Aquel agosto de 2015, una maravillosa noticia llegó a nuestras vidas y ahí estabas tú de nuevo. Agitabas tus alas frente a aquel ventanal de un segundo piso sin flores. Te miré, sonreí y no pude evitar decirlo:

– Hola abuela.


Estuviste presente durante todo mi embarazo. Yo solía verte desde el sofá mientras tejía a punto, ese que me enseñaste a hacer tú, una mantita para mi bebé.

Nació Violeta y cuando sentiste que ya estaba haciéndome con la situación, viniste a conocerla. Me sentí tranquila.


Desde que soy madre, pienso mucho más en ti. Los últimos años hablamos de muchísimas cosas, pero nunca llegamos a tener una charla sobre maternidad y reconozco que, en determinadas situaciones, me encantaría que estuvieses aquí para que me dieras tu visión.

Te echamos de menos

¡Feliz cumpleaños, abuela!

Pista de patinaje en casa

¡Hola ovejitas!

¿Estáis aburridos en casa y no sabéis qué hacer? ¿Tenéis una habitación vacía y queréis hacer algo divertido con ella? ¿Vuestros hijos se han cansado de sus juguetes y ya nada les entretiene?

Seguid leyendo mi propuesta y lo pasaréis pipa toda la familia.

Crea una pista de patinaje artístico en casa

MATERIALES

  • Mopa
  • Detergente líquido para lavadora
  • Agua
  • ¡Ah, y un suelo!

INSTRUCCIONES 

  1. Humedece la mopa en agua y agrega un chorro de detergente (a cascoporro, sin miramiento).
  2. Pasa la mopa por la zona quede quieras convertir en pista de patinaje.
  3. Vístete con el atuendo adecuado, como una mallas, un chandal, maillot o tutú.
  4. Deslízate por el salón con unos calcetines.

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Día basura

¡Hola ovejitas!

Hace unos días, fuimos sorprendidos por un hecho impactante. Algo extraño e insólito, a nuestro parecer, estaba ocurriendo en nuestra calle.
Todo empezó con un montículo de ramas en medio de la acera; tres casas más allá, maderas apiladas; después, un sofá viejo y trastos del año de la polca. Estábamos anonadados, ¡la calle se estaba llenando de basura!


Para explicaros qué estaba pasando, tengo que haceros unas preguntas antes Seguir leyendo

A mi madre

¡Bien, por fin domingo! Entramos en la habitación y mamá nos hace un hueco a su lado. Estamos listos para el lanzamiento. Empieza la cuenta atrás: 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 ,… Poco a poco todo se hace pequeño y vamos dejando atrás la Tierra para sumergirnos en el espacio exterior. Como hay gravedad 0, vamos flotando hacia la ventana para ver lo maravilloso que es el universo. Luna, Sol, Marte, Júpiter, Tierra, …Voy subiendo y bajando la escalera para descubrir los planetas, las estrellas y los satélites.

En la Tierra nos espera otra aventura. Hoy, como Indianas que somos, vamos a explorar la selva. Atravesamos ríos, recorremos caminos imposibles, esquivamos obstáculos, vemos todo tipo de animales.

– ¡Cuidado, un cocodrilo!

– ¡Corre, que no nos muerdan las pirañas!

¡Qué hambre me ha entrado, mamá! ¿Una Seguir leyendo

Esquilando al carnero🙈 por el Día del Padre

¡Hola ovejitas!

Desde que nos mudamos a California, cada vez que llega el momento del corte de pelo de Nacho, bromeo con hacérselo yo. La razón principal es que aquí le cortan el pelo con maquinilla, se lo dejan regular y por un precio $$$. La otra razón es que siempre he visto a mi madre cortar el pelo a mi padre, a mi tío, a mi misma… y, como soy un poco imita-monos, tenía ganas de probar mi habilidad con las tijeras.

Por alguna razón, (quizá porque soy muy pesada), Nacho decidió confiar en mi no experiencia como peluquera y me dejó cortarle el pelo 🙌🏻. Tengo que reconocer que salté de alegría cuando accedió. Para mí, aparte de ser un reto, también era una venganza muajajajaja.

Sí, una venganza.  Os cuento: Seguir leyendo