Esto no es fácil

¡Hola ovejitas!

No es común que escriba los lunes a estas horas, y más sabiendo que mañana habrá una nueva entrada, pero el caso es que necesitaba escribir.

Normalmente no expreso mucho mis sentimientos en el blog, pero hoy me he levantado algo trascendental, con ganas de contaros que no es fácil. No es fácil vivir a 9000km.
Según van pasando los días, las semanas, los meses, los años, me doy cuenta que soy yo la que he cambiado de rutina, de país, de costumbres, de vida… y que, para la mayoría de vosotros, todo sigue como hace dos años: mismas rutinas, mismo trabajo, mismas comidas familiares, mismos días para ver a sobrinos, primos, nietos,…Os envidio.
Cuando veo las fotos de  los eventos familiares, de las vacaciones, de cómo crecen mis sobrinos, mis antiguos alumnos, etc, me pongo triste. Me encantaría estar presente y no perderme nada.

Hace unos días que sé que no voy a poder ir a España hasta Navidad y, aunque era de esperar y lo tenía asumido, me apena. Tenía muchas ganas de presentar a Violeta a su abuelo, tíos, primos, tíos-abuelos, amigos, … ¡es lo que hay! Nadie dijo que esto iba a ser un caminito de rosas.

Aunque hoy esté así, tengo que reconocer que soy feliz aquí. Me he adaptado, he formado mi familia, tengo nuevos amigos, estoy conociendo una nueva forma de vivir, aprendiendo inglés, y no me arrepiento, pero, ojalá,  hubiera una puerta de Doraemon que me transportara hasta todos vosotros, mi familia, todos los días.

Feliz noche